miércoles, 1 de septiembre de 2010

Estatuto de Igualdad Racial: la continuidad de un racismo cordial

Socióloga Esther Pineda G.

estherpinedag@mail.com

A propósito de la reciente aprobación y entrada en vigencia del estatuto para la igualdad racial en Brasil, se hace pertinente la reflexión sobre este hecho. En Venezuela no somos ajenos a dicha realidad social, dado que más allá de la proximidad territorial con Brasil también compartimos estrechamente una historia de exclusión, sin embargo, parece no haber tenido ningún impacto ni generado discusión ésta ley aprobada en el vecino país. ¿Por qué?

En América Latina, se ha hecho frecuente pensar que los negros son los otros, no nosotros, hemos estado demasiado ocupados intentando blanquear a nuestros paises, de limpiar nuestra sangre de la tragedia africana, tanto, que no nos hemos percatado de cómo las leyes continúan socavando nuestra unidad como pueblos y nuestras oportunidades.

Los gobiernos de derecha tradicionalmente al servicio de los intereses de clases y por tanto de raza, promovieron y recibieron gran influjo de extranjeros, preferiblemente blancos, sin restricción alguna; en el caso de Venezuela fundamentalmente durante el gobierno de Pérez Jiménez, en Brasil hasta 1930 cuando Getulio Vargas decide implementar medidas de control y limitación de la entrada de extranjeros al país, no obstante, en otros países algunos gobernantes tuvieron otros métodos de blanqueamiento, entre ellos podemos mencionar Argentina, durante el gobierno de Domingo Sarmiento quien apeló al reclutamiento intencionalmente desproporcionado de negros para ser enviados a la guerra del Paraguay o guerra de la triple alianza lo cual contribuyó al aparente “exterminio” de la población negra en Argentina. “¿qué se hace con esta raza negra odiada por la raza blanca?” (…) “He aquí un nudo gordiano que la espada no puede cortar y que llena de sombras lúgubres el porvenir tan claro y radioso sin eso de la Unión Americana. Ni avanzar ni retroceder pueden; y mientras tanto la raza negra pulula, se desenvuelve, se civiliza y crece. ¡Una guerra de razas para dentro de un siglo, guerra de exterminio, o una nación negra atrasada y vil, al lado de otra blanca, la mas poderosa y culta de la tierra!” Domingo F. Sarmiento (1886)

En Republica Dominicana, bajo la dictadura de Rafael Trujillo se procedió a la aniquilación masiva de negros, principalmente de ascendencia Haitiana residentes en el país “hemos comenzado ya a remediar la situación. Trescientos haitianos son muertos ahora en Bánica. Este remedio continuará” Rafael Trujillo, (1937)

Así, a lo largo y ancho de toda América Latina y el Caribe se nos presenta a la población afrodescendiente como minoritaria; según datos proporcionados por el IBGE en Brasil 49,7% de la población es mayoritariamente blanca, un 42,1% lo constituyen mestizos, zambos, y mulatos, un 7,4% de negros, y apenas un 0,3% de población indígena, sin embargo, en la mayoría de estos países aún carecemos de mecanismos e indicadores que nos permitan aproximarnos a cifras fidedignas sobre la población afrodescendientes, entre ellos podemos considerar Venezuela, Ecuador, México, Argentina, Bolivia.

Es decir, se han institucionalizado instrumentos de invisibilización, exclusión y negación del racismo en América Latina; por ello, no es azaroso que la redacción del estatuto para la igualdad racial recientemente aprobado en Brasil que suprimió las cuotas raciales que otorgaban oportunidades de acceso a instituciones laborales y educativas a personas negras en un 20%, y que excluyó del lenguaje del texto palabras tales como racismo y desigualdad racial estuviese a cargo del senador derechista Demóstenes Torres, considerado uno de los personajes más influyentes del país, fundamentalmente por su militancia en las filas del partido demócrata (DEM) otrora denominado partido del frente liberal (PFL) el cual apoyase de la mano de EE.UU. la dictadura militar instaurada en 1964 hasta 1985.

Demóstenes como buen derechista afirma que mantener una ley de cuotas podría crear controversia y división, ahora bien, ¿más división que la generada por una política derechista históricamente excluyente? ¿Política en cuyo seno apenas 2% de la población afro tenia acceso a la educación superior y la cual incremento en los últimos años a un 12,5% gracias al sistema de cuotas? Según el senador, el estatuto “pretende dar atención a la población más pobre, independientemente de que sean negros, blancos o indios”, sin embargo, parece no haberse percatado de que en Brasil más de la mitad de los pobres son negros, y al menos 3 tercios de la población de las favelas es afrobrasileña.

¿Hasta cuando fingiremos que la pobreza no tiene que ver con el color de piel?

No podemos evadir una realidad social en la cual las relaciones sociales, políticas, económicas y culturales han sido históricamente racializadas. Producto del secuestro y movilización forzosa del pueblo africano hacia nuestro continente, con lo cual se preconfiguró su destino al ingresar como clase social descalificada y donde se naturalizaría su maltrato, exclusión y rechazo, en una organización social piramidal donde la cúspide es blanca y se oscurece hacia la base. Por tanto, la población más oscura con frecuencia es la más empobrecida y expuesta a situaciones de riesgo, en Colombia por ejemplo, 1,8 millones de los desplazados por el conflicto armado son afrodescendientes.

La política racial de Demóstenes estará orientada a garantizar la continuidad de una política excluyente, invisibilizadora de la desigualdad racial existente en el país, pero además, como garante de la continuidad de un racismo cordial el cual puede realizarse eficientemente al filtrarse a través del mito de la armonía racial.

No obstante, para el Presidente Lula, este estatuto de igualdad racial garantizará que desde ahora en el país “no exista ninguna diferencia entre blancos y negros”, sin embargo, ¿no es algo ingenua dicha concepción del presidente sobre un estatuto realizado por uno de los principales partidos de oposición a su gobierno? Parece por el contrario un golpe bajo, un mecanismo generador de descontento en la población de un país donde un 50,6% se reconocen como negros según datos del instituto brasileño de geografía y estadística, y en el cual, posterior a la aprobación del estatuto se han generado manifestaciones de inconformidad, argumentando que el mismo no se corresponde a la propuesta original y derivó en un producto estéril a las necesidades de la comunidad afrobrasileña.

Este hecho en su conjunto es un reflejo no solo de la realidad de las comunidades negras en Brasil, pone en evidencia la situación de los afrodescendientes en toda América Latina. Y así seguimos, viviendo en el continente más diverso, pero también en el que no tolera la diferencia, en la América de todos, pero en la que no somos nadie, donde todos se conocen pero en cuyo mismo lugar nos han invisibilizado…



sábado, 7 de agosto de 2010

Entrevista a Eduardo Galeano: "Quilombos, santuarios de libertad"

Café de por medio, en un barcito en Montevideo, Eduardo Galeano comparte con nuestro corresponsal alguna de sus reflexiones sobre de la historia de la lucha y la resistencia negra, del racismo que aun sobrevive y de los dioses que quedaron en el mar.
Q! -En las historias que rescatás de América están los negros…
G -Claro, yo creo que somos un arcoiris, la condición humana es un arcoiris espléndido que tiene mas colores que los colores del arcoiris del cielo. Es un arcoiris terrestre, carnal, espléndido, multicolor. Y el racismo nos impide verlo en toda su hermosura. Los negros han sido como los indios y como otros también en el mundo, víctimas de esa negación, que se multiplicó cuando fueron convertidos en cosas a partir de la esclavitud masiva, cuando Europa resucita la esclavitud grecorromana hereditaria, donde el hijo del esclavo nace esclavo para proporcionar mano de obra gratuita a las plantaciones coloniales y a las minas en América. Los negros son víctimas en la articulación de América en el mercado mundial. América produce, genera, brinda productos que requieran esa mano de obra que África brindó. Millones y millones de gente, jóvenes cazados como fieras, arrancados de sus tierras y vendidos como cosas.
Q! -Y así mismo ellos en América gestaron sus quilombos.
G -Sí, es una historia que esta por escribirse. Hay algunas cosas, pero pocos registros de esta gran gesta a lo largo de los siglos, de los negros que fueron capaces de construir, de crear en lo hondo de la selva sus santuarios de libertad. Que sobrevivieron a la cacería de los perros, y que fueron más fuertes que el miedo al castigo, por que al esclavo que huía, cuando el amo lo recuperaba, o le cortaba los tendones o las orejas o los ahorcaba lisa y llanamente.
Entonces esos hombres y mujeres que fueron más fuertes que el miedo generaban en América sus espacios de libertad que en Brasil se llamaron quilombos. Y fijate vos lo que son las cosas, cómo el racismo se perpetua con el lenguaje, porque quilombo en el lenguaje rioplatense, común en Argentina, Uruguay, sur de Brasil, Paraguay, significa, relajo, caos, desorden, burdel, o sea casa de putas. En esa doble significación, significa casa de putas o relajo, una cosa incomprensible, un lío tremendo, un caos. Caos o puterío es un quilombo. Y quilombo originalmente es de origen africano y sirvió para nombrar los santuarios de libertad de los esclavos en América.
Q -Esa es la característica del lenguaje hoy.
G -El lenguaje está enfermo siempre de las taras de la sociedad que lo genera. Yo te hablo de una palabra que nace de la más hermosa manera definiendo un espacio de libertad, resulta transfigurada por el lenguaje en sociedades racistas que desprecian a los negros para convertir esa palabra, que es un símbolo de libertad, en un símbolo de caos y de puterio. Y ese es una de las cosas del lenguaje mas reveladoras que conozco, mas significativa.
Q -¿Ves hoy espacios donde los fugitivos del sistema puedan organizarse libremente?
G -Sí, de algún modo siempre esos espacios se generan. En algunos pocos casos han sobrevivido a lo largo de los siglos, por ejemplo en Cartagena Colombia. Allí sobrevivió uno de estos espacios generados por los esclavos libres que esta ahí todavía y que han conservado esta palabra del lenguaje que habían inventado. Curiosamente un instrumento de opresión como fue la lengua colonial, suponte en el caso del Brasil la lengua portuguesa, en el caso de las colonias españolas la lengua castellana, en el caso de los esclavos del norte la lengua inglesa, la lengua francesa. Ese instrumento de opresión se convertía en una clave de libertad porque permitía que se entendieran los oprimidos entre sí, que venían de lugares diferentes porque en África había y hay numerosos idiomas así como culturas y nosotros no sabemos nada del África. Eso es lo mas revelador de la supervivencia del racismo, de lo que son los negros. Las tierras! americanas que del norte al sur han sido tan profundamente marcadas por la presencia africana ignoran una parte fundamental de sus raíces. En toda América somos hijos de muchas madres y eso es una suerte, es una clave de diversidad. Pero es como si fuéramos hijos de la madre europea y de las otras sabemos muy poco. Del pasado indígena, de las fuentes de sabiduría, de las cosas que podrían ayudarnos, en esas culturas negadas, despreciadas.
Y del África no sabemos nada mas de lo que nos enseño el profesor Tarzán que nunca estuvo ahí. Fue inventado por un escritor, Edgard Burrows, que era un jubilado de ferrocarril ingles que nunca estuvo en África, él inventó a Tarzán, que además de ser blanco parece que tenia relaciones confusas con la mona chita (se ríe)

Q! -Mucha sangre corrió en la historia de los pueblos africanos que llegaron a América pero también sobrevivieron esencias…
G -Cuando los esclavos fueron trasladados en los buques negreros de África a América millones y millones, no se sabe cuantos, hay todos los cálculos que te puedas imaginar, pero no menos de 10 millones sobrevivieron a la travesía. Algunos dicen muchos más, y muchos millones murieron en la travesía por las pestes y por las condiciones en que viajaban atados uno al lado del otro. Los barcos no necesitaban anunciarse. Desde mucho antes se sabía que se acercaban al puerto por el olor, el olor a podrido, el olor a muerto, que tenían los buques negreros.
En esos viajes a través de la mar, no solamente fueron a parar al fondo de las aguas los negros que morían de peste, de hambre o de tristeza, porque muchos murieron de tristeza o se suicidaban ahorcándose con sus propias cadenas, sino que también fueron a parar al fondo del mar muchos de los dioses que esos hombres tratados como cosas traían del África. Sobre todo los dioses de la fecundidad, del trabajo, muy poquitos sobrevivieron a la travesía.
Quizás fue una especie de suerte de resistencia inconsciente. Es algo así como que los dioses de la fecundidad iban a ser mas útiles al amo que a ellos, si nos reproducimos y somos fecundos, mejor para el amo y no para nosotros, ni para esos niños que van a ser condenados a desdicha perpetua.
Y en cambio sobrevivieron los dioses bravíos, los rebeldes, los revoltosos, los dioses de la pelea, de la pasión, del deseo, los dioses que menos tenían que ver con las obligaciones del trabajo esclavo y más tenían que ver con la dignidad sobreviviente. Con esta porfiada dignidad que sobrevivió a lo que parecía que era una aplanadora irresistible, que se manifestó en un movimiento como estos de los quilombos y en una innumerable cantidad de insurrecciones que hubo en las plantaciones, muchísimas. (escribe en un papelito la palabra ‘quilombo’, lo subraya dos veces, lo dobla y lo guarda)
Q! -Esta porfiada dignidad negra, indígena, de América, vos la rescatas desde tus dedos al escribirla.
G -Es fundamental que América recupere esa dignidad, pero no como acto de lealtad arqueológica, ni como una invitación al museo, “vamos a entrar al museo de la historia” yo soy un pésimo visitante de los museos me duermo en todos. Es una invitación a la vida, al asombro de la vida, a la electricidad de la vida. Creo que hay voces que vienen del pasado mas remoto que yo digo nuestro, aunque yo no creo en la cosa biológica de que porcentaje de sangre indígena. En los análisis de sangre todas las sangres son iguales, ¿o hay sangre negra en Haití? Creí que era roja siempre, esos disparates del racismo que tenemos incorporados, tan metidos adentro. Yo siento que los nacidos en América o los que han llegado a América aunque no hallan nacido en ella, la han adoptado como tierra propia que la aman porque se sienten queridos por ella. Tenemos un pasado a rescatar, una herencia a rescatar que es la mas remota, esa herenci! a que es digna de rescate es un buen alimento, un agua de beber, estamos muy sedientos, este es un mundo sediento que deambula por el desierto loco de sed que no sabe donde ir, y esas voces que suenan desde el pasado mas remoto antiguo nos dan un agüita fresca para beber.

Fuente: http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?p=338191

jueves, 8 de julio de 2010

Duerme negrito interpretada por Atahualpa Yupanqui

En este video Atahualpa Yupanqui explica donde escuchó esta canción popular, fue justamente por nuestras tierras entre Colombia y Venezuela.

viernes, 2 de julio de 2010

Me gritaron negra. Victoria Santa Cruz


Tenía siete años apenas,
apenas siete años,
¡Que siete años!
¡No llegaba a cinco siquiera!

De pronto unas voces en la calle
me gritaron ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!

“¿Soy acaso negra?” –me dije ¡SÍ!
“¿Qué cosa es ser negra?” ¡Negra!
Y yo no sabía la triste verdad que aquello escondía. ¡Negra!
Y me sentí negra, ¡Negra!
Como ellos decían ¡Negra!
Y retrocedí ¡Negra!
Como ellos querían ¡Negra!
Y odié mis cabellos y mis labios gruesos
y miré apenada mi carne tostada
Y retrocedí ¡Negra!
Y retrocedí…
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Neeegra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!


Y pasaba el tiempo,
y siempre amargada
Seguía llevando a mi espalda
mi pesada carga

¡Y cómo pesaba! . . .
Me alacié el cabello,
me polveé la cara,
y entre mis cabellos siempre resonaba
la misma palabra
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Neeegra!

Hasta que un día que retrocedía,
retrocedía y que iba a caer
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!
¡Negra! ¡Negra! ¡Negra!

¿Y qué?

¿Y qué? ¡Negra!
¡Negra!
Soy ¡Negra!
Negra ¡Negra!

Negra soy

¡Negra!
¡Negra! Soy
¡Negra! Negra
¡Negra! Negra soy
De hoy en adelante no quiero
laciar mi cabello
No quiero
Y voy a reírme de aquellos,
que por evitar –según ellos–
que por evitarnos algún sinsabor
Llaman a los negros gente de color
¡Y de qué color! NEGRO
¡Y qué lindo suena! NEGRO
¡Y qué ritmo tiene!
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO NEGRO

Al fin
Al fin comprendí AL FIN
Ya no retrocedo AL FIN
Y avanzo segura AL FIN
Avanzo y espero AL FIN
Y bendigo al cielo porque quiso Dios
que negro azabache fuese mi color
Y ya comprendí AL FIN
Ya tengo la llave
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO NEGRO NEGRO
NEGRO NEGRO

¡Negra soy!

jueves, 24 de junio de 2010

Coreoarte danza en homenaje al pueblo de Haití

Más de un cuarto de siglo formando y bailando el sentir, el ser y el estar de nuestra cultura es lo que ha reafirmado a la Compañía Coreoarte en 27 años de trabajo lo que ellos definen como una afirmación que con el tiempo les ha permitido evocar y manifestar a través del arte, lo que somos como latino caribeños.

Las expresiones que se produjeron luego del contacto de tres experiencias humanas en el mundo: la tierra del Abya Yala, Europa y la Madre África, permite definir a Venezuela como una sociedad pluricultural y multiétnica, justificación perfecta para que Coreoarte como colectivo artístico y cultural , como escuela integral en la formación de niños, niñas y jóvenes, manifieste ese reconocimiento que les han permitido a través dela danza contemporánea, fortalecer su trabajo creativo expresivo e identitario.

LEU SOLEY LEVE (CUANDO EL SOL SE LEVANTA)
Este es el nombre de la última producción que trae a el escenario la Compañía de Danza Contemporánea Coreoarte, junto a 17 niñas de la Escuela Integral de Danza Coreoarte, rindiendo homenaje a uno de los pueblos más heróicos de la historia de este continente, Haití. Con la propuesta coreográfica de la artista Canadiense – Haitiana, Roxanne D´Orleans, bailarina, maestra y sub directora de la Compañía José Limón de la ciudad de Nueva York, se reafirma ese espíritu caribeño profundo, cargado de historias y vidas, como lo es el pueblo afrohaitiano.

El otro montaje que se realizará en esta temporada denominado LOS PIES DESNUDOS, creada en el año 95, es un homenaje que el maestro y coreógrafo Carlos Orta le hace a África a través de las canciones de la cantante Africana de Cabo Verde, Cesaria Evora, “la diva de los pies desnudos” y que no es más que la inspiración que esta artista le dio al coreógrafo cuando escuchó su potente voz, cargada de nostalgia y alegría y que despliega en cada una de sus canciones para definir la vida y la cotidianidad de su ciudad natal y del continente africano.

Coreoarte esta vez, nos cita a acompañarlos a este poético espectáculo que realizará estemes de Junio del 17 y 18 a las 7:00 y el sábado 20 a las 6:00 PM respectivamente en el Teatro Alberto de Paz y Mateo, calle los mangos de la Av. Andrés Bello y el 26, a las 6:00PM y 27 de Junio a las 11:00 AM en la Casa del artista, (a pocos metros de la estación Colegio de Ingenieros, al lado de la mezquita, Caracas, Venezuela).

ENTRADA LIBRE.

Para mayor información, Fundación Coreoarte: 0212-693-87-91 / 0212-574-13-73/0416-719-91-58.

jueves, 17 de junio de 2010

Estética Imperializada












Somos a la vez participes y espectadores de un complejo societal en el cual las minorías dirigen el destino de las mayorías, donde los patrones occidentales imperan sobre los orientales, y en el cual los criterios de validez y modos organizativos de la norteamérica capitalista intentan liderar el mundo.

Es a propósito de ello que encontramos constantemente sobre el tapete el tema del imperialismo, sin embargo, esta preocupación ha sido circunscrita fundamentalmente a los efectos de un imperialismo político y económico, hemos obviado la diversidad de espacios de la vida social y elementos de nuestra cotidianidad que han sido impregnados sigilosamente por el germen del imperialismo anglosajón.

Entre ellas llama en particular la atención el proceso mediante el cual la estética ha sido imperializada, en la mayoría de los casos pasando desapercibida en las mentes de los hombres y mujeres de nuestras sociedades modernas.

Vivimos constreñidos (as) en un sistema capitalista que dirige, controla y ha alterado la forma en que nos vemos, la forma en que deseamos vernos, es decir, nuestros gustos y deseos. Este hecho profundizará significativamente la desigualdad social existente, legitimando e inscribiendo criterios de discriminación y exclusión que habrán de trascender la subjetividad de la percepción física del otro (a), y que darán paso a la formación de dos nuevas clases sociales, definidas de antemano como antagónicas e irreconciliables: estéticos y no estéticos.

Será así como la tez blanca, el cabello rubio, y los rasgos minuciosamente perfilados ya sea por la mano de la naturaleza o de la cirugía estética, se erigen como los criterios lideradores de la belleza del mundo.


No obstante, dichos criterios prototípicos y estereotípicos a partir de los cuales habrá de definirse “lo bello”, responden a una herencia colonial eurocéntrica que promovió, mediante la imposición, la asimilación e internalización de una estética foránea.

Otrora, la belleza estuvo definida por el equilibrio entre las formas, la armonía y la naturalidad; en la actualidad, el arbitrario consenso de patrones de belleza dividió el mundo en bien (belleza) y en mal (fealdad), promoviendo en un extremo, la aceptación y reconocimiento en quienes se adecuen efectiva y eficientemente a la expectativa estética impuesta, y en quienes no, acentuará las practicas aspectistas[1] y ostracistas[2]; en el contexto de una sociedad hostil que sanciona la naturalidad con rechazo, la renuncia a la homogenización estética con exclusión y la diferencia con repulsión.

Así, la estética imperante, definida como valor supremo de belleza, responde a la lógica de un modo de producción capitalista, deshumanizadora del cuerpo mediante restricciones y modificaciones logradas mediante la sistemática persuasión y sobreestimación ejercida a través de la reproducción y cotidianización de la imagen de estrellas, modelos y cantantes.

El mundo ha perdido su soberanía estética, se ha rendido a una estética imperializada, unidimensional, uniracial, unicultural; orientada a desmantelar las culturas originarias y la diversidad, descalificando e intentando desintegrar la soberanía pluricultural y multirracial de los pueblos, mediante la motivación y promoción de la desestimación y vergüenza de los rasgos y fenotipos hindú, asiáticos, africanos o aborígenes, es decir, de todo aquel no caucásico, lo cual se convertirá inevitablemente en el motor generador de endorracismo al difuminarse los comportamientos y gustos propios de los pueblos.

Ahora bien, esta anulación y neutralización de la diferencia habrá de materializarse en la comercialización especulativa de la estética imperialista, definida como “ley superior”, sin embargo, pese a la comercialización de su ideal de belleza, de colocación de sus productos, cosméticos, peinados, accesorios y la consecuente modificación de nuestros cuerpos de acuerdo a sus criterios de belleza, seguimos siendo dentro de la lógica eurocéntrica y anglosajona, mujeres y hombres provenientes de los no azarosamente llamados por ellos pueblos atrasados, solo se espera que seamos “mejores”, es decir, que causemos menos desagrado.

No obstante, esta problemática va a profundizarse significativamente al ser interceptada por una variable de género; en una sociedad donde el hombre se ha definido como superior y donde han sido monopolizadas por el, las actividades, posiciones de poder y reconocimiento social, la mujer será obligada, cuando menos inducida, apropiarse del esteticismo como mecanismo para acceder al reconocimiento y prestigio que le ha sido históricamente negado.

Será por ello que el culto a lo estético, y la explotación de cualidades de belleza, necesariamente conducirá a una continuidad de la subordinación femenina; al ser su belleza el medio para la conquista, y donde su idea de belleza va a depender de la aprobación del hombre al cual el mercado capitalista pre-configuró sus gustos e instituyó el cuerpo de la mujer como instrumente y objeto de creación y estimulación de reacciones e intereses lúdicos.

[1] Aspectismo: Discriminación por la apariencia.

[2] Ostracismo: Apartar a algún miembro de la comunidad por no ser del agrado o interés de los demás.

Socióloga Esther Pineda G.

estherpinedag@gmail.com

lunes, 24 de mayo de 2010

Conversatorio


Desde Nuestro Quilombo los invitamos a celebrar el día mundial de África en el conversatorio sobre ÁFRICA, DIÁSPORA Y NEGRITUD EN LATINOAMÉRICA, con la profesora Nancy Nieto, Salim Suleiman y Edgar Figuera, al final una clase abierta de danza con elementos africanos, este martes a partir de las dos de la tarde en la Universidad Bolivariana de Venezuela en Los Chaguaramos.