viernes, 20 de mayo de 2011

Museo de Arte Afroamericano en Venezuela


Inaugurarán primer Museo de Arte Afroamericano en Venezuela.
Con el objetivo de divulgar y educar sobre la cultura africana y afroamericana abrirá este 22 de mayo el Museo de Arte Afromericano. Con 3.000 piezas importantes que reflejan la esencia de cada etnia y cada país que representan, dicho Museo será el primer espacio en Venezuela dedicado al arte africano.
Pese a la distancia geográfica entre los dos continentes, el interés por el arte proveniente de África ha venido creciendo en los últimos años. Por esta razón, la Fundación Nelson Sánchez Chapellín -que lleva 30 años presentando actividades culturales y educativas, de concientización y resguardo ambiental en el país- ha tomado la iniciativa de crear el “Museo de Arte Afroamericano” en Caracas.
El presidente de la Fundación, Dr Nelson Sánchez Chapellín, explicó que la creación del Museo se enmarca dentro de las actividades programadas por la institución que a través de los años han ido adquiriendo destacadas obras de arte africanas hasta alcanzar las 3.000 piezas que integran la colección actual.
“El Museo ha sido creado con la visión de un museo integral, que sirva de referente del arte africano y afroamericano para todos aquellos que estén interesados, pues cuenta con una biblioteca especializada de unos 1.000 libros para investigadores, salas de exposiciones adicionales y un Centro de Seminarios en construcción” agregó su Vicepresidente Morris Matza.
Entre las piezas más destacas se encuentran esculturas de la etnia NOK de Nigeria, contemporáneas con la cultura egipcia; placas de bronce de Benín del antiguo reino de Dahomey y que adornaban las paredes del Palacio del rey, y una capa etíope de matrimonio con hilos de plata que usaban los novios el día de su boda.
La coordinadora del Comité Consultivo del Museo, Milagros Müller, explicó que el término afroamericano” obedece a las profundas raíces que de ese continente existen en nuestra cultura americana.
Detalló Müller que las obras de arte estarán acompañadas por otros elementos que exaltarán la colección como, vestidos, orfebrería, accesorios, música y danza afroamericana. El museo será un Centro de Docencia, Investigación y Extensión para todos dentro y fuera de Venezuela.
Agregó que en el acto de presentación del Museo tendrá el honor de contar con la participación de Carmen Ortiz, ganadora del Premio Nacional de Danza en dos oportunidades y quien hará una danza performance; también estará presente el Maestro Manuel Moreno con la agrupación que dirige Grupo Herencia, quienes darán un concierto didáctico con tambores y el prestigioso grupo musical Pabellón sin Baranda.
El acto de presentación del Museo de Arte Afroamericano tendrá lugar en su sede ubicada en San Bernardino, en la avenida Occidente a media cuadra del IESA, el próximo domingo 22 de mayo a las 11 de la mañana.

viernes, 13 de mayo de 2011

AN aprueba por unanimidad Ley Contra la Discriminación Racial

La paz es resistir sin violencia, Fulani

10 May 2011 | - Por Agencia Venezolana de Noticias, AVN
"Nadie puede decir que en Venezuela no hay discriminación, que no hay racismo. Nosotros tenemos que alcanzar un valor tan fundamental como es la diversidad, donde nos aceptemos como somos", dijo el primer vicepresidente de la AN, diputado Aristóbulo Istúriz.

La Asamblea Nacional (AN) aprobó por unanimidad este martes, en primera discusión, el proyecto de Ley Orgánica contra la Discriminación Racial, durante una sesión que contó con la presencia de la Red de Afrodescendientes de Venezuela.
"Nadie puede decir que en Venezuela no hay discriminación, que no hay racismo. Nosotros tenemos que alcanzar un valor tan fundamental como es la diversidad, donde nos aceptemos como somos, sin mentiras, sin hipocresías", dijo el primer vicepresidente de la AN, diputado Aristóbulo Istúriz.
La bancada de la oposición votó a favor de la primera discusión de este proyecto legal, pero durante la sesión insistió tanto en que el Gobierno Nacional promueve la "discriminación social" que Arcadio Montiel, diputado de Podemos, le pidió a sus colegas conservadores que tuvieran suficiente valor para aprobar el instrumento legal. Y así fue.
(…)
Además, el Parlamento aprobó este martes el ACUERDO DE APOYO A LOS PUEBLOS AFRODESCENDIENTES DE VENEZUELA y la conmemoración de los 216 años de la gesta libertaria de José Leonardo Chirinos, así como del Día de la Afrovenezolanidad.
Al respecto, Enrique Arrieta, integrante del Movimiento Afrovenezolano, resaltó la lucha de las comunidades afrodescendientes para conquistar los espacios obtenidos hoy día, en gran parte gracias al proceso revolucionario que vive el país.
Añadió que en la actualidad los grupos originarios y afrodescendientes siguen siendo víctimas de una sociedad "estructuralmente racista", por tanto destacó la necesidad de radicalizar la transformación del sistema capitalista excluyente por el sistema socialista que impulsa la Revolución Bolivariana.
(…)

LA ASAMBLEA NACIONAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA COMO VOCERA DEL PUEBLO SOBERANO

ACUERDO DE CONMEMORACIÓN DEL 216° ANIVERSARIO DE LA GESTA LIBERTARIA DE JOSÉ LEONARDO CHIRINO. DÍA DE LA AFROVENEZOLANIDAD

CONSIDERANDO

Que el 10 de mayo de 1795 en la hacienda Las Macanillas de la Sierra de Coro, estado Falcón, José Leonardo Chirino se alzó acompañado por hombres y mujeres afrodescendientes esclavizados y libres, enarbolando la bandera de color morado y la voz de la libertad a fin de acabar con el sistema económico esclavista;

CONSIDERANDO

Que este hecho histórico ocurrido hace 216 años, significa un acontecimiento político fundamental para la historia venezolana, latinoamericana y caribeña, con contenido independentista, anticolonial y antiimperialista;

CONSIDERANDO

Que la rebelión de José Leonardo Chirino se une a los alzamientos del Rey Miguel en las Minas de Buria en 1552, de Juan Andrés López del Rosario “Andresote” en el estado Yaracuy, quien desarticuló el monopolio de la Compañía Guipuzcoana en el año 1732, así como el encabezado por Guillermo Rivas en los Valles de Barlovento liderando los movimientos de cimarrones y cimarronas en 1771; eventos impulsados por los africanos, africanas y afrodescendientes en alianzas históricas con los aborígenes en contra de cualquier forma de dominación y coloniaje;

CONSIDERANDO

Que fueron referentes políticos de la lucha de José Leonardo Chirino las rebeliones de los Perleros de Margarita en 1603, la de los cimarrones de los Valles Centrales en Puerto Cabello en 1650 y Tucacas en 1747, las de los Valles del Tuy entre 1771 y 1774, Panaquire en 1749, y las de Caucagua y Capaya en1794, en el estado Miranda;

CONSIDERANDO

Que la gesta independentista de José Leonardo Chirino aunada a las luchas de los africanos, africanas, afrodescendientes e indígenas, son antecedentes políticos que sirvieron de punto de referencia para sumarse a la fuerza política por la Guerra de la Independencia bajo la dirección de Simón Bolívar;

CONSIDERANDO

Que transcurridos 16 años después del levantamiento de José Leonardo Chirino se decreta la Independencia de Venezuela sobre el Imperio Español en 1811, mientras los y las afrodescendientes continuaron sometidos a la bestial esclavitud, no siendo considerados ciudadanos y ciudadanas. Cuarenta y tres años más tarde el Gobierno de José Gregorio Monagas en 1854 decretó la abolición de la esclavitud, sin garantizar los derechos plenos de ciudadanía a miles de esclavizados y esclavizadas. Seguidamente, los y las afrodescendientes se incorporaron a la Guerra Federal, bajo la consigna de tierras hombres y mujeres libres comandados por el General del pueblo soberano Ezequiel Zamora. Traicionado este movimiento, los y las afrodescendientes siguieron, unos marginados y otros en la subversión.;

CONSIDERANDO

Que en el proceso histórico de modernización del Estado venezolano en el siglo XX, los y las afrodescendientes no eran aceptados y aceptadas en el concepto dela construcción de un Estado moderno;

CONSIDERANDO

Que a pesar de la exclusión social, el racismo y la discriminación estrechamente ligados durante el siglo XX, los y las afrodescendientes participaron activamente

en las huelgas petroleras de los años treinta, en la luchas contra las dictaduras, en los movimientos guerrilleros, y finalmente en el siglo XXI se unieron a la resistencia contra el golpe de Estado que sacó del Poder al Presidente Hugo Chávez en 2002 por cuarenta y ocho horas, e hicieron resistencia al golpe petrolero a finales de ese mismo año y comienzo de 2003.

ACUERDA

Primero. Exhortar a todas las instituciones del Estado venezolano a realizar durante el 10 de mayo de cada año, actos y eventos conmemorativos para exaltar la gesta histórica libertaria de José Leonardo Chirino.

Segundo. Exhortar al Ministerio del Poder Popular con competencia en materia de Educación, así como a las direcciones de educación estadales y municipales a promover y enseñar el conocimiento etnohistórico de los indígenas y afrodescendientes, incorporándolo al diseño curricular nacional, regional, municipal y comunal, en el marco de la modalidad de la Educación Intercultural.

Tercero. Reconocer los avances políticos del Gobierno Bolivariano que dirige el Presidente Hugo Chávez en materia de inclusión social en el ámbito Ejecutivo con la creación de la Comisión Presidencial para la Prevención y Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial y otras distinciones en el sistema educativo, la Cátedra sobre la Afroepistemología, la Oficina de Enlace con las Comunidades Afrodescendientes, el Subcomité de Estadísticas para la Población Afrodescendiente, la Coordinación de Mujeres Afrodescendientes en INAMUJER, el Viceministerio para la Igualdad y Equidad de Género, Afrodescendencia y Etnicidad del Ministerio del Poder Popular con competencia en asuntos de la Mujer; así como la incorporación del enfoque afrodescendiente al Proyecto Nacional Simón Bolívar. De igual forma reconocer, en el ámbito legislativo y a cargo de esta digna Asamblea Nacional, la creación del Día de la Afrovenezolanidad el 10 de mayo de 2005 y la creación de la Subcomisión de Participación, Garantías, Deberes y Derechos Afrodescendientes en la Comisión

Permanente de Pueblos Indígenas.

Cuarto. Manifestar el apoyo de todo el pueblo venezolano a la realización del XIV Censo Nacional de Población y Vivienda donde se incorpora la pregunta de autoreconocimiento étnico-racial.

Quinto. Hacer un llamado al Movimiento Social Afrovenezolano, de las Américas, el Caribe, así como a los pueblos de África y del mundo a profundizar la lucha por la construcción de un mundo multipolar, contra cualquier forma de dominación imperialista y sus distintas formas de discriminación racial.

Sexto. Promover que en el marco de la celebración del Bicentenario de la Independencia de la Nación, se resalten los aportes y características reales de nuestros ancestros y nuestras ancestras para continuar la deconstrucción de la historia conveniente al colonialismo.

Séptimo. Invitar a la participación en el IV Encuentro Internacional Afrodescendientes y Transformaciones Revolucionarias DE las Américas y el Caribe, a efectuarse del 19 al 22 de junio de 2011, en el marco del Año Internacional de los y las Afrodescendientes.

Octavo. Incorporar el reconocimiento de la Afrodescendencia en la Agenda Internacional del Estado venezolano, en las instancias de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América- Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA- TCP) y de la cooperación América del Sur-África (ASA).

Noveno. Saludar la creación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), a instalarse el próximo 5 de julio.

Décimo. Dar publicidad al presente Acuerdo.

Dado, firmado y sellado en el Palacio Federal Legislativo, sede de la Asamblea Nacional, en Caracas, a los diez días del mes de mayo de dos mil once. Años 201° de la Independencia y 152° de la Federación.

FERNANDO SOTO ROJAS (Presidente de la Asamblea Nacional)

ARISTÓBULO ISTÚRIZ ALMEIDA (Primer Vicepresidente)

(…)


martes, 3 de mayo de 2011

Binta y la gran idea

Le recomendamos este hermoso cortometraje de Javier Fesser, forma parte de la película En el mundo a cada rato.
Binta, una niña de Senegal nos muestra cómo es su vida y la realidad de muchas niñas de su país, por otro lado el padre de Binta, preocupado por el progreso de la humanidad, quiere llevar a cabo una gran idea...

martes, 19 de abril de 2011

Entrevista a Esther Pineda para América Latina Genera

Compartimos un rato con Esther Pineda, feminista antirracista afrovenezolana. Socióloga por la Universidad Central de Venezuela (UCV) e investigadora y ensayista en las áreas de estudios de la mujer, género y afrodescendencia.


Desde la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (CERD) y la Declaración y el Programa de Acción de Durban ¿Qué avances puede identificar en América Latina para las mujeres afrodescendientes?

Esta es una sociedad liderada por la ideología del desprecio, en donde la exclusión, el rechazo y la discriminación por razones de género y raza han sido naturalizados y legitimados en el entramado socio-cultural, por eso identificar adelantos en una estructura históricamente inequitativa implica dificultad.

Tradicionalmente cuando nos referimos a la situación de la mujer afrodescendiente en América Latina, es frecuente evocar la “Convención Internacional sobre la eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial (CERD)” y la Declaración y Programa de acción de Durban surgido a partir de la “Conferencia Mundial contra el Racismo, la Discriminación Racial, la Xenofobia y las formas conexas de Intolerancia” como los dos grandes momentos, que marcaron un antes y un después para las mujeres afrodescendientes.

Los avances evidenciados en América Latina en lo que respecta la mujer afrodescendiente no son atribuibles a nivel institucional, pues para los estados de la región la mujer afrodescendiente continua sin ser una prioridad.

A partir de CERD y Durban, en lo que implica la realidad de las mujeres afrodescendientes de América Latina y El Caribe es posible identificar como impacto significativo:

La salida del letargo institucional o la superación de la indiferencia internacional frente a la inequidad racista enquistada en nuestras sociedades. El reconocimiento tácito de la insostenible e inocultable existencia de desigualdades y discriminación por motivos raciales y sus manifestaciones a nivel mundial, (de gran relevancia en América Latina al haber sido introducida la negación e invisibilización del racismo mediante la exacerbación del mestizaje y en consecuencia la prolongación de la discriminación a través de un racismo cordial).

También implica un avance el fomento a los estados para el establecimiento de compromisos con la eliminación de todas las formas de discriminación, la definición conceptual explícita del racismo y la discriminación racial, lo cual permitiría al crear un lenguaje común impulsar acciones convergentes. Y el abierto reconocimiento de la experiencia disímil de las mujeres afrodescendientes, pues si bien todas las mujeres comparten la opresión de género, ésta será experimentada de diversas formas y se vera agravada por los denominados dispositivos de desigualdad, en este caso especifico determinada por la pertenencia étnico-racial.

El movimiento feminista tradicional, constituyó para las mujeres afrodescendientes un movimiento divorciado de sus demandas, intereses y experiencias al haber definido como su mayor preocupación la dignificación y autonomización de la mujer burguesa, eurodescendiente y heterosexual. (…) Y los movimientos y colectivos en afro-resistencia han obviado en su lucha los intereses y necesidades de las mujeres afrodescendientes, relegándolos, invisibilizándolos y con frecuencia postergándolos.

Sin embargo, a estos cambios en las concepciones tradicionales sobre el tema solo es posible atribuirles el carácter de avances nominales, iniciativas insuficientes, que no se concretas en mejores prácticas verificables en la experiencia social y cotidiana de las mujeres afrodescendientes.

Los avances evidenciados en América Latina en lo que respecta la mujer afrodescendiente no son atribuibles a nivel institucional, pues para los estados de la región la mujer afrodescendiente continua sin ser una prioridad; hecho evidenciado en la ausencia o deficiencia de políticas, programas y proyectos orientados a la dignificación y vindicación de la mujer afro latina.

Tampoco es posible adjudicarlos a un movimiento feminista tradicional, que constituyó para las mujeres afrodescendientes como un movimiento divorciado de sus demandas, intereses y experiencias al haber definido como su mayor preocupación la dignificación y autonomización de la mujer burguesa, eurodescendiente y heterosexual.

Situación similar seria la manifiesta en el núcleo de los movimientos y colectivos en afro-resistencia los cuales han obviado en su lucha los intereses y necesidades de las mujeres afrodescendientes, relegándolos, invisibilizándolos y con frecuencia postergándolos.

Los objetivos propuestos aún no han sido alcanzados, los retos para con las mujeres afrodescendientes permanecen tan irresueltos como hace tres décadas.

Es por ello que solo es posible reconocer avances ideológicos en la situación de la mujer afrodescendiente en las últimas décadas en América Latina, los cuales además deben ser reconocidos en si misma, pues el desarrollo de la posición socio-cultural de la mujer afro latina es posible encontrarla principalmente en la toma de conciencia de su situación específica de género, de raza y de clase.

Nuestro momento histórico actual se caracteriza por la comprensión, por parte de la mujer afrodescendiente, del conjunto de elementos que contribuyeron a la conformación de una experiencia femenina y racial diferente a la vivenciada por las mujeres eurodescendientes y los hombres afrodescendientes, lo cual le ha permitido la efectiva y eficiente identificación de los prejuicios y estereotipos heredados del pasado y que se constituyen aún como la base para su exclusión del sistema de producción económico, intelectual, artístico y cultural de la sociedad moderna. Estos hechos en su conjunto han impulsado la organización y progresivo fortalecimiento independiente de movimientos de mujeres afrodescendientes en pro de la superación de la desigualdad y vulnerabilidad de derechos humanos a la que históricamente han estado expuestas, realidad que intentan modificar mediante la consolidación y concreción de objetivos, proyectos, exigencias y demandas de participación política y social a través de las cuales será posible la materialización de esos avances prácticos perseguidos y que continúan siendo materia pendiente en la agenda Latinoamericana.

Si bien en América Latina no existen ordenanzas jurídicas segregacionistas y discriminantes de las mujeres afrodescendientes, estas continúan siendo en la cotidianidad mujeres invisibles, para quienes el pleno goce y ejercicio de los derechos políticos y civiles permanecen limitados, al carecer de reconocimiento, representación política y ciudadana. (…) El acceso a la educación, empleo formal, vivienda y salud se mantiene en índices inferiores para las mujeres afrodescendientes en relación a otros grupos de mujeres.

Beijing y Durban son momentos claves para el movimiento de mujeres afrodescendientes. Pero ¿qué retos quedan pendientes para las mujeres afrodescendientes?

Si bien es indudable la importancia de las experiencias de Beijing y Durban para el movimiento de mujeres afrodescendientes, fundamentalmente al haber visibilizado la violencia de la cual han sido víctimas y continúan estando expuestas las mujeres a través de las diversas formas de discriminación, desigualdad y exclusión; así como la consideración de integrar una perspectiva de género en las políticas estratégicas y programas de acción contra el racismo, producto del reconocimiento de la histórica reducción, invisibilización y menoscabo de las libertades, oportunidades y potencialidades de la mujer afrodescendiente, los objetivos propuestos aún no han sido alcanzados, los retos para con las mujeres afrodescendientes permanecen tan irresueltos como hace tres décadas.

Las mujeres afrolatinas han sido y continúan siendo en nuestras sociedades modernas, violentadas por la historia, por una economía capitalista, por un estado esclavista, posteriormente racista, pero en cualquiera que sea su caso, opresor. Si bien en América Latina no existen ordenanzas jurídicas segregacionistas y discriminantes de las mujeres afrodescendientes, estas continúan siendo en la cotidianidad mujeres invisibles, para quienes el pleno goce y ejercicio de los derechos políticos y civiles permanecen limitados, al carecer de reconocimiento, representación política y ciudadana.

En el aspecto socio-económico las mujeres afrodescendientes forman parte del escalafón más bajo de la pirámide social, la pobreza continúa profundizándose y definiéndose cada vez más como una pobreza femiracializada; evidenciándose en el hecho de que el acceso a la educación, empleo formal, vivienda y salud se mantiene en índices inferiores para las mujeres afrodescendientes en relación a otros grupos de mujeres.

Debe constituirse como una prioridad la superación de políticas asistencialistas invalidantes y su sustitución por estrategias de empoderamiento, mediante el fortalecimiento e inclusión de políticas afirmativas y de discriminación positiva capaces de corregir los embates de la inequidad sexista-racista. (…) Otros retos pendientes para las mujeres afrodescendientes es la desarticulación de las elites afrodescendientes que se han arraigado en los movimientos, es necesaria su democratización y diversificación, el reconocimiento de la diversidad de mujeres, la visibilización de sus múltiples y diversas experiencias, la inclusión de las mujeres afrodescendientes obreras, sexo diversas, discapacitadas, que históricamente han sido vulneradas y excluidas del movimiento de mujeres afrodescendientes.

En los medios de comunicación, difusión e información prevalece la promoción de la uniracialidad a través de imágenes estereotípicas e invisibilizadoras de la diversidad; la mujer afrodescendiente se encuentra al igual que en el pasado desposeída de patrones de afirmación identitaria, así mismo, sus posibilidades de acenso social, familiar, económico y personal estarán condicionados por su efectiva adecuación a los rasgos físicos, gestuales, actitudinales y comportamentales de la mujer eurodescendiente, lo cual no solo contribuye a la consolidación del racismo sino también del autodesprecio instigado. Es por ello que se hace necesaria la eficiente superación y trascendencia del discurso de la equidad hacia su consolidación y materialización en acciones prácticas y concretas capaces de modificar la estructura desigual de nuestras sociedades.

Continúa siendo tarea pendiente para los organismos internacionales, los estados latinoamericanos, las organizaciones no gubernamentales y comunidades organizadas, la desnaturalización del rechazo y la discriminación instaurada en la conciencia colectiva; es esencial el fomento de la integración y participación activa de las mujeres afrodescendientes en la toma de decisiones mediante la persecución de una representación partidista y parlamentaria equitativa.

En una América Latina estratificada por género y pertenencia étnico-racial, debe constituirse como una prioridad la superación de políticas asistencialistas invalidantes y su sustitución por estrategias de empoderamiento, mediante el fortalecimiento e inclusión de políticas afirmativas y de discriminación positiva capaces de corregir los embates de la inequidad sexista-racista.

Otro de los retos pendientes para las mujeres afrodescendientes ha de ser la desarticulación de las elites afrodescendientes que se han arraigado en los movimientos, es necesaria su democratización y diversificación, el reconocimiento de la diversidad de mujeres, la visibilización de sus múltiples y diversas experiencias, la inclusión de las mujeres afrodescendientes obreras, sexo diversas, discapacitadas, que históricamente han sido vulneradas y excluidas del movimiento de mujeres afrodescendientes.

Es pertinente, imprescindible e impostergable la resignificación, visibilización y dignificación de su experiencia, el reto hoy día en América Latina es la promoción y lucha por la equidad desde espacios de diferencia.

Se hace necesaria la deconstrucción positiva de estos movimientos tradicionales en pro de una consolidación democratizadora, incluyente y visibilizadora de la diversidad, nos encontramos entonces frente a la necesidad de fortalecimiento de un feminismo afrodescendiente, capaz romper con la estructura tradicional, eurocéntrica y heteronormada del feminismo, pero también requerimos la organización de un movimiento afrodescendiente feminista, capaz de trascender el patriarcado afrodescendiente homofóbico; movimientos en los cuales sea posible la desnaturalización de la desigualdad, invalidación e invisibilización de las mujeres fundamentado en criterios racialistas y sexistas.

En este escenario de lucha de las mujeres afrodescendientes es pertinente, imprescindible e impostergable la resignificación, visibilización y dignificación de su experiencia, el reto hoy día en América Latina es la promoción y lucha por la equidad desde espacios de diferencia.

En un mundo ideal ¿Cómo sería tu cotidianidad como mujer afrodescendientes?

En un mundo ideal no sería necesaria mi proclama de equidad, no necesitaría hablar por ésta mayoría silenciosa, que históricamente ha reclamado y reclaman a gritos desde sus gargantas sin voz la superación de la opresión y la discriminación, pues todas y cada una de las mujeres afrodescendientes tendrían la oportunidad de hablar por si mismas y de ser escuchadas.

Nuestra vida se encontraría exenta de todo ejercicio normativo, caracterizada y liderada por la libertad, por el libre ejercicio de nuestras capacidades creativas y creadoras, artísticas, intelectuales, científicas, tecnológicas; en donde seríamos poseedoras absolutas de la posibilidad de elección de culto, religión o no teismo, una cotidianidad en la que seriamos tomadas en consideración en los diferentes ámbitos de decisión, en donde no tendríamos que exigir y demandar igualdad porque ya la poseemos, en donde no tendríamos que reclamar participación porque ya participamos, en un clima armónico, de respeto, e intercambio productivo.

Una sociedad en donde nosotras como mujeres afrodescendientes tendríamos acceso a los recursos y a los medios productivos sin limitaciones, en la cual no seria necesario depender de las políticas asistencialistas e invalidantes del estado porque la pobreza no constituye nuestra cotidianidad; donde la dignidad prevalezca en nuestras vidas y la de nuestros hijos si decidimos tenerlos pues en este mundo ideal las mujeres afrodescendientes poseemos el control sobre nuestro cuerpo y nuestra salud sexo-reproductiva.

Un mundo además donde seamos libres de elegir y ser elegidas por una pareja de diferente pertenencia étnica-racial como de igual, contraria o diversa orientación sexo-afectiva; en donde sea posible trabajar en lo que queremos, deseamos y destacamos, no en lo que podemos o nos es permitido.

Un mundo ideal en el que las mujeres afrodescendientes somos mujeres empoderadas, en donde nuestra piel, historia y raíces no sean una prisión sino nuestra libertad, un mundo en donde podamos ser nosotras mismas…

Una vida en la que como mujeres afrodescendientes conocemos nuestro origen, en donde nuestra belleza sea dignificada y valorada, un mundo en donde nuestros labios gruesos y cabello rizado no sean motivo de vergüenza y rechazo sino de conexión con nuestra historia y nuestra cultura; en donde las posibilidades de acceso a la educación sea una opción y no un sacrificio.

Un mundo en el que las mujeres afrodescendientes somos mujeres empoderadas, en donde nuestra piel, historia y raíces no sean una prisión sino nuestra libertad, un mundo en donde podamos ser nosotras mismas…

Qué pregunta te gustaría hacerle a la siguiente compañera que comparte este espacio:

Desde su perspectiva, ¿a través de que mecanismo es posible la efectiva superación de la inequidad sexista-racista que afecta a las mujeres afrodescendientes en nuestras sociedades latinoamericanas y por qué?

a) Acción política institucional

b) Educación emancipatoria a largo plazo

c) Organización comunitaria y popular

Ochy Curiel dejó una pregunta para usted:

¿Cuál es la razón por la cual tantas mujeres afrodescendientes que son activistas son tan lesbofóbicas?

Uno de los elementos que podemos considerar como definitorio de la manifestación de lesbofobia dentro de los colectivos afrodescendientes activistas por los derechos de la mujer, puede adjudicarse principalmente a la persistencia de una moral sexual burguesa dentro de dichos movimientos, el prejuicio de la heteronormatividad continúa presente ligado a la imposibilidad de ruptura con los esquemas de una sexualidad caduca y anacrónica; en nuestras sociedades Latinoamericanas ser activista por los derechos de la mujer y la afrodescendencia nunca ha estado vinculado a la defensa de los derechos de las sexo-diversas (lesbianas, bisexuales, travestidas, transexuales, intersexuales), siendo este uno de los hechos que limita el alcance y trascendencia de movimientos emancipatorios de la mujer.

Además de ello, las mujeres afrodescendientes al haber experimentado la desigualdad, exclusión e invisibilización bajo la tiranía del cepo sexista-racista, como así mismo, reconociendo que el sufrimiento, la opresión y la desigualdad han de profundizarse y agravarse por la pertenencia a un determinado grupo racial, económico, político, o preferencia sexo-afectiva, la practica lesbofóbica en mujeres afro-activistas se presenta como un mecanismo de defensa; como evitación del estigma, en ellas históricamente concebidas como sujetas estigmatizadas y estigmatizables, el rechazo a la sexo-diversidad será un instrumento de evitación de la profundización de su opresión y exclusión, como así mismo de mantenimiento del status, reconocimiento y espacios conquistados frente al temor de perderlos por los prejuicios hacia la sexo-diversidad.

Finalmente, en una sociedad organizada en torno a criterios de alteridad categórica, donde se define un otro, por naturaleza diferente y opuesto, como enemigo a soslayar; donde los hombres afrodescendientes han podido ejercer la dominación a través del sexismo, y las mujeres eurodescendientes aunque victimas de la coacción patriarcal podrían afirmar su poder a través del racismo, a la mujer afrodescendiente se le negó la condición de opresora/explotadora, es por ésta razón que es posible considerar la lesbofobia en mujeres afrodescendientes como instrumento de poder; es decir, a través del heterosexismo y la lesbofobia le será posible ejercer la exclusión y opresión que le fue negada.

http://www.americalatinagenera.org

sábado, 26 de marzo de 2011

¡Viene la ley!

Estéban Montejo
(antiguo esclavo y cimarrón cubano)

Caracas, 24 de marzo de 1854, año 25º de la Ley y 44º de la Independencia. Ley Declarando Abolida para Siempre la Esclavitud en Venezuela. Ejecútese.

Art. 1° Queda abolida para siempre la esclavitud en Venezuela. Art. 2° Cesa la obligación legal de prestación de servicios de los manumisos… Art. 3° Se prohíbe para siempre la introducción de esclavos en el territorio de la República…

Del artículo 4º al 16º, lo que viene es: Los dueños de esclavos serán indemnizados… es decir, preocupación de la más pura por los distinguidos ex-amos.

Perdón, vuelven a referirse más adelante a los futuros ex-esclavos: …procederán a formar un censo de todos los esclavos residentes en la provincia, con expresión de sus dueños, edad y valor. ¿Para qué? Pues para indemnizar a los amos por aquello del respeto a la propiedad privada. Hecho el censo de cada Provincia… que se forme y publique el general que comprenda todos los esclavos existentes en la República y quedan favorecidos por esta Ley… ¿Para qué? Pues para indemnizar correctamente a los dueños de esclavos.

Cimarronaje, rebeliones, decretos, manumisión, vejez y muerte allanaron el camino hacia esta ley que debió titularse Ley de Indemnización a las Amitas que Chupan Caña y los Amitos que Beben Ron, como eufemísticamente se menciona a los esclavizadores en aquella canción del pasado muy pasado.

Caracas, 24 de marzo o de abril o de mayo de 2010, años 199º de la Independencia, 156º de la Abolición, 150º de la Federación y 11º de la Revolución Bolivariana. Ley Contra la Discriminación Racial y sus Formas Conexas de Intolerancia. En revisión…

Get up, stand up, stand up for your rights!

Get up, stand up, don't give up the fight!

¡Levántate, levántate, defiende tus derechos!

¡Levántate, levántate, no abandones la lucha!

Si no has participado, lee el texto y al menos opina.

Es gratis.

Publicado en Correo del Orinoco, Caracas, 4 de abril de 2010.

Beatriz Aiffil

viernes, 4 de marzo de 2011

No todo afrodescendiente es negro

Foto: Nica Guerrero

Socióloga Esther Pineda G

estherpinedag@gmail.com

Si bien podemos considerar como un logro la inclusión de la variable de reconocimiento étnico en el censo de población 2011 de Venezuela, parece imposible no mostrarse escéptico(a) respecto a los posibles resultados erróneos que arroje ésta medición.

En nuestro país el tema de la afrodescendencia se encuentra aún visiblemente vedado e intercepto por el desconocimiento, su consideración en términos políticos, y la negación como producto de la marcada influencia que el mestizaje dejó en el imaginario colectivo.

Así, los diferentes agentes socializadores enseñaron a rechazar “lo negro”, institucionalizándose como “adecuado” reconocerse como mestizo (que acerca un paso más a lo europeo idealizado), antes que reconocerse como descendiente de africano (que aleja del “progreso” alcanzado a partir de la intervención colonizadora).

En una sociedad como la nuestra en la cual producto de una experiencia histórica oligarca al servicio de los intereses colonizadores y por tanto ajenos, como a su vez inserta en una economía capitalista explotadora y denigrante de la diferencia, fuimos inundados con una multiplicidad de imágenes y concepciones distorsionadas sobre África y la africanidad; imágenes e ideas reforzadoras de una ideología del desprecio y del olvido, las cuales posibilitarían el oportuno desvío de atención de las trasgresiones ejercidas contra el pueblo africano y la despiadada explotación de sus recursos.

Estos hechos en su conjunto profundizarían la dificultad y renuencia en nuestro pueblo de reconocerse como afrodescendientes. No obstante, es bien sabido por todos(as) que en la organización jerárquica de nuestra sociedad los más pobres y vulnerables históricamente han sido aquellos más oscuros de piel.

Será por ello que el real auto-reconocimiento de la afrodescendencia en este censo permitirá la emergencia de políticas publicas de diferenciación positiva y reconocimiento en pro de aquellos a quienes históricamente se les hubo negado el acceso a oportunidades sociales; por el contrario, la negativa al auto-reconocimiento de la ascendencia africana por parte de la población de nuestro país tendría como desenlace una década más de exclusión e inequidad.

Ahora bien, sin duda deben ser reconocidas y valorizadas las iniciativas del Instituto Nacional de Estadística (INE) y sus campañas de promoción al auto-reconocimiento, sin embargo, éstas más que ayudar a identificar la afrodescendencia podrían contribuir significativamente a reducirla a la negritud.

Nos proporciona entonces ésta campaña algunos aspectos que pudieran ayudar en el proceso de reconocimiento, entre las cuales hacen referencia como criterios de identificación: tener el cabello rizado, piel fuertemente pigmentada, adhesión a religiones de origen africano, como así mismo, la realización de comidas, cantos, bailes y peinados pertenecientes a ésta tradición.

No obstante, estos elementos solo contribuyen a desorientar más aún al afrodescendiente en proceso de reconocimiento, pues si bien efectivamente éstos son algunos entre múltiples elementos constitutivos de la africanidad no lo son todos.

Producto del proceso de colonización y transculturización que ésta trajo consigo, una gran proporción de afrodescendientes perdieron el vinculo con sus tradiciones, inclusive en la actualidad, muchos de aquellos reconocidos como afro venezolanos desconocen o no hacen práctica activa de la cultura africana, como de igual forma, una gran proporción de individuos ajenos a la cultura africana y a la afrodescendencia han de practicarla; peinados, música y comidas pueden consumirse como producto de la influencia de mercado, o la llamada emergencia de la globalización, sin que implique un verdadero vínculo cultural.

Además, no todo afrodescendiente posee piel fuertemente pigmentada, por ello se hace necesaria la profundización de los esfuerzos y la colocación del énfasis en procesos educativos que permitan al individuo dilucidar y distinguir entre lo que me atrevería a denominar afrodescendencia visible (aquella en la cual los rasgos fenotípicos y pigmentarios de origen africano son explícitos) y la afrodescendencia imperceptible (la de aquellos que poseen un origen africano pero que producto del proceso de mestizaje la visibilidad de sus rasgos y facciones se ha difuminado).

miércoles, 5 de enero de 2011

Año Internacional de la Afrodescendencia

Foto: Pierre Verger

Socióloga Esther Pineda G.

estherpinedag@gmail.com

La declaración del 2011 como el año internacional de la afrodescendencia constituye un tácito reconocimiento del histórico proceso de exclusión, opresión y subordinación de la que ha sido víctima el pueblo africano y sus descendientes en las américas, como consecuencia del establecimiento de un modelo económico mercantilista y la política europea de colonización esclavista.

Es por ello que el 2011 no debe diluirse en celebraciones triviales de lo afro; si bien, bailes, música, comidas, artesanías y vestimentas constituyen un elemento clave de nuestro acervo cultural, no debe erigirse como el núcleo característico y unidimensional de representación de la afrodescendencia, no debe ser un año para la exhibición trivial de lo exótico y lo diferente, ni convertirse en un espectáculo de sujetos(as) negros(as) para espectadores(as) blancos(as).

El año mundial de los y las afrodescendientes debe consolidarse como el escenario y oportunidad para rememorar, visibilizar y transmitir nuestra historia, desconocida por muchos(as), incluso por nosotros(as) mismos. Más que un año para celebrar la afrodescendencia debe ser un año para recordar que la presencia del pueblo africano en el continente no es azarosa, tampoco producto de una actividad turística o una migración voluntaria, es necesario visibilizar como bien diría Fanon, el progresivo “enterramiento de la originalidad cultural” de nuestros pueblos propiciada por el colonialismo.

Así mismo, el énfasis no debe ser colocado solo en la conmemoración de la liberación del yugo colonizador, no podemos dejar pasar por alto el hecho de que ésta independencia se genera como una explosión social en un continente históricamente oprimido, el pueblo se rehúsa a mantenerse sumiso a la arbitrariedad de las colonias francesas, españolas y portuguesas implantadas con el inicio del llamado “tráfico negrero”. Colonización que se apoyó en la ideología del desprecio al hombre negro, con lo cual pretendió justificar la expropiación de sus tierras y la esclavización en su territorio, deshumanizando la africanidad y la afrodescendencia como mecanismo de legitimación de una opresión histórica.

Se hace entonces por ello pertinente, la apropiación de este año por parte del pueblo afrodescendiente, la desarticulación del discurso racista “hegemónico”, y la inclusión de nuestro discurso tradicionalmente concebido como periférico.

El año internacional de la afrodescendencia ha de ser una oportunidad para democratizar la afrodescendencia, el pueblo debe emprender su lucha, tomar conciencia de la necesidad de su autoafirmación y reconocimiento, la lucha afro no puede permanecer como hasta ahora secuestrada en elites afro-académicas, afro-intelectuales, la lucha afrodescendiente debe ser una lucha activamente participativa, al alcance de todos y todas.

Es la oportunidad para hacer propuestas, para hacernos escuchar por los estados, para exigir respuestas a nuestras necesidades de participación política y ciudadana, para demandar la dotación allí donde aún no lo existe de un marco jurídico capaz de reconocer y preservar la diversidad de la cual somos parte, como así mismo orientado a garantizar el efectivo respeto de nuestros derechos humanos tantas veces mancillados.

Un año para el fomento del autoreconocimiento, autoafirmación y participación afrodescendiente en esos espacios históricamente negados, es el momento para comprender y deconstruir esa ideología de desprecio, latrocinio y expoliación a partir de la cual se nos explotó para beneficio y construcción de imperios que aún nos oprimen.

Dependerá de nosotros(as) y de nuestra organización como colectivos, la creación de coyunturas lideradoras de la desalienación de los(as) afrodescendientes en pro de la erradicación del racismo, el endorracismo y la afro-exclusión.

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Esther Pineda G.
Socióloga UCV
Feminista antiracista
Telf: (0416) 217 52 45
Skype: estherpinedag